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¿Qué le acaba de suceder a Betelgeuse?

Todos conocemos lo que es una CME (Eyección de Masa Coronal). Suceden todo el tiempo. Una parte de la tenue atmósfera exterior del Sol (corona) sale volando y, a veces, golpea la Tierra. Algo mucho más terrible acaba de sucederle a Betelgeuse. La estrella gigante roja produjo una SME (Eyección de Masa Superficial).

 

Arriba: Representación artística de una SME en Betelgeuse. Crédito: Elizabeth Wheatley (STScI)

 

Los astrónomos de la NASA creen que en 2019 una pieza colosal de la superficie de Betelgeuse se desprendió de la estrella. La masa de la SME era 400 mil millones de veces mayor que la de una CME o varias veces la masa de la Luna de la Tierra. Los datos de múltiples telescopios, especialmente el Hubble, sugieren que un penacho convectivo de más de un millón de millas de diámetro burbujeó desde el interior de la estrella, produciendo choques y pulsaciones que volaron un trozo de la superficie.

"Nunca antes habíamos visto una eyección de masa tan grande desde la superficie de una estrella", dice Andrea Dupree del Centro Harvard-Smithsoniano de Astrofísica, quien dirige el estudio. "Algo está pasando que no entendemos completamente".

Después de que dejó la estrella, el SME se enfrió, formando una nube oscura que atenuó a Betelgeuse en 2019 y 2020. Incluso los observadores casuales del cielo pudieron mirar hacia arriba y ver el cambio. A algunos astrónomos les preocupaba que el oscurecimiento presagiara una explosión de supernova. La comprensión de que una SME es la responsable ha calmado, al menos temporalmente, esos temores.

 


Arriba: una imagen del Hubble de Betelgeuse ubicada tras Orión.

 

Desde entonces, el brillo de Betelgeuse ha vuelto a la normalidad, pero algo extraño sigue ocurriendo. Los astrónomos saben desde hace tiempo que Betelgeuse es una estrella variable con un período de 430 días. Su cambio de brillo similar a un metrónomo se ha observado durante más de 200 años. A medida que Betelgeuse se recupera, sin embargo, esas pulsaciones ya no son regulares: vea los datos pulsando este enlace. Los espectros tomados por el Hubble y el telescopio Tillinghast en Arizona implican que años después la superficie de Betelgeuse todavía rebota como un plato de postre de gelatina, un testimonio de la intensidad de la explosión.

Betelgeuse es tan grande que si reemplazara al Sol en el centro de nuestro sistema solar, su atmósfera se extendería más allá de Júpiter. Dupree usó Hubble para comprender los puntos calientes en la superficie de la estrella en 1996. Esta fue la primera imagen directa de una estrella que no sea el Sol.

Lo que está sucediendo ahora "es un fenómeno totalmente nuevo que podemos observar directamente y explicar los detalles de la superficie con el Hubble", dice Dupree. "Estamos viendo la evolución estelar en tiempo real".

 

Fuente https://www.spaceweather.com/