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El Niño/La Niña

El Niño/Oscilación del Sur (ENOS) es un fenómeno natural caracterizado por la fluctuación de las temperaturas del océano en la parte central y oriental del Pacífico ecuatorial, asociada a cambios en la atmósfera. Este fenómeno tiene una gran influencia en las condiciones climáticas de diversas partes del mundo.

Gracias a los progresos científicos alcanzados en cuanto a la comprensión y la modelización del ENOS, las competencias de predicción han mejorado en escalas temporales de uno a nueve meses de antelación, lo que ayuda a la sociedad a prepararse para los peligros asociados a ese fenómeno, tales como las fuertes lluvias, las inundaciones y las sequías.   

Información general.

Características del clima en el Pacífico

La labor de investigación realizada en los últimos decenios ha puesto de relieve la importante influencia que ejercen las interacciones entre la atmósfera y el océano en el cinturón tropical del océano Pacífico sobre las características del tiempo y del clima a escala mundial. Durante los episodios de El Niño, por ejemplo, la temperatura de la superficie del mar en las partes central y oriental del Pacífico tropical suele ser muy superior a la normal, mientras que, en esas mismas regiones, durante los episodios de La Niña la temperatura es inferior a la normal. Esas variaciones de temperatura pueden provocar fluctuaciones importantes del clima en el mundo entero y, una vez comenzadas, esas anomalías pueden durar un año, o incluso más. Así, el intenso episodio de El Niño de 1997/1998 fue seguido por un largo episodio anómalo de La Niña, que empezó hacia mediados de 1998 y terminó a principios de 2001. Aunque los episodios de El Niño o La Niña alteran la probabilidad de que se den determinadas características climáticas en el mundo entero, sus consecuencias nunca son exactamente idénticas. Además, aunque suele existir una relación entre la intensidad de un episodio de El Niño o La Niña y sus efectos a escala mundial, cualquier episodio puede tener repercusiones graves en determinadas regiones, independientemente de su intensidad.

Predicción y vigilancia de los fenómenos de El Niño y La Niña

La predicción de la evolución de las condiciones que prevalecen en el océano Pacífico se realiza de distintas maneras. Gracias a modelos dinámicos complejos se hacen proyecciones de la evolución del océano Pacífico tropical a partir de su estado actual. Por medio de modelos estadísticos de predicción también se pueden identificar algunos de los precursores de esa evolución. Los análisis de la situación actual que llevan a cabo los especialistas aportan un valor añadido, especialmente a la hora de interpretar las implicaciones de la evolución de la situación bajo la superficie del océano. Todos los métodos de predicción tratan de tener en cuenta los efectos de las interacciones del océano y de la atmósfera en el sistema climático.

Los datos meteorológicos y oceanográficos recopilados por los sistemas de observación nacionales e internacionales permiten vigilar y predecir los episodios de El Niño y La Niña. El intercambio y el proceso de esos datos se realizan en el marco de programas coordinados por la Organización Meteorológica Mundial.

Boletín El Niño/La Niña hoy de la Organización Meteorológica Mundial

El Boletín El Niño/La Niña hoy de la OMM se publica casi regularmente (aproximadamente una vez cada tres meses) gracias a la colaboración con el Instituto Internacional de Investigación sobre el Clima y la Sociedad (IRI) y constituye una contribución a la labor del Equipo de Tareas Interinstitucional sobre Reducción de Desastres de las Naciones Unidas. El Boletín se basa en contribuciones aportadas por los centros principales de todo el mundo que se ocupan de la vigilancia y predicción de este fenómeno y en las interpretaciones coincidentes de los expertos de la OMM y el IRI.

El Niño/La Niña agosto de 2019

De octubre de 2018 a junio de 2019 las temperaturas de la superficie del mar en las partes oriental y central del Pacífico tropical fueron cercanas a las de un episodio de El Niño o correspondientes a un episodio débil de El Niño. Asimismo, aproximadamente la mitad de las variables atmosféricas principales también mostraron características típicas del fenómeno de El Niño, aunque algunas solo de forma intermitente. Durante el mes de julio de 2019, en el Pacífico tropical volvieron a darse unas condiciones neutras más netamente definidas, lo que puso fin a las condiciones cercanas a El Niño o correspondientes a un episodio débil de El Niño que prevalecieron durante 2018/2019 [1]. Durante esa transición, en la parte oriental del Pacífico tropical se produjo un enfriamiento de las temperaturas de la superficie del mar hasta niveles por debajo de la media, a la vez que estas se mantenían por encima de la media en las partes central y centrooccidental del Pacífico. Asimismo, puede considerarse que la configuración de las temperaturas de la superficie del mar que predomina actualmente corresponde a un tipo de episodio de El Niño característico del Pacífico central (denominado El Niño Modoki). La transición a las condiciones neutras también se ve en la configuración de los vientos a baja altura, la nubosidad y las precipitaciones en el Pacífico. Por ejemplo, a lo largo del ecuador, cerca de la línea internacional de cambio de fecha, las precipitaciones habían aumentado durante la primera mitad de 2019, pero volvieron a los niveles medios en julio. La temperatura de las aguas bajo la superficie en la parte oriental del Pacífico tropical ya había empezado a recuperar los niveles medios en mayo, después de mantenerse casi todo el tiempo por encima de la media desde abril de 2018.

Actualmente, la temperatura superficial del mar en las partes oriental y central del Pacífico tropical es ligeramente superior a la media, pero se mantiene en condiciones neutras del ENOS, dándose unas temperaturas marcadamente por encima de la media al oeste y por debajo de la media al este. Los vientos a baja altura en toda la cuenca del Pacífico siguen una pauta que se asemeja a la media, al igual que la nubosidad y la precipitación, que tienen valores neutros, mientras que las condiciones secas persisten en Indonesia (lo cual probablemente se deba parcialmente a la influencia de la actual fase positiva del dipolo del océano Índico). En general, la temperatura del agua bajo la superficie, hasta una profundidad de varios cientos de metros en el Pacífico tropical —desde su parte occidental y central hacia el este— es cercana a la media, prevaleciendo aguas subsuperficiales con temperaturas inferiores a la media en la parte oriental de la cuenca y superiores a la media en la parte central. Esa configuración de las capas más profundas del océano es propicia para que, durante al menos los dos o tres próximos meses, las temperaturas de la superficie del mar sigan siendo neutras.

Aproximadamente dos tercios de los modelos de los Centros Mundiales de Producción de Predicciones a Largo Plazo de la OMM predicen que las temperaturas de la superficie del mar se mantendrán en unas condiciones entre neutras y cálidas (anomalías entre 0,1 y 0,5 grados Celsius en las partes oriental y central del Pacífico tropical) durante el período de septiembre a noviembre, y un poco más de la mitad de ellos predicen que las condiciones neutras continuarán hasta el período de diciembre de 2019 a febrero de 2020. Del número relativamente pequeño de modelos que no pronostican condiciones neutras del ENOS, la mayoría indica que volverá a formarse un episodio débil de El Niño, y muy pocos indican que vayan a darse condiciones características de La Niña. El porcentaje de los modelos que predicen que vuelva a darse un episodio de El Niño aumenta ligeramente, del 30 % al 35 %, entre la temporada de septiembre a noviembre y la siguiente temporada, de diciembre a febrero. Algunos modelos apuntan que la tendencia de desplazarse hacia el este de las aguas superficiales y subsuperficiales del Pacífico central, cuyas temperaturas son actualmente superiores a la media, se verá contrarrestada por el recrudecimiento de los vientos alisios y unas temperaturas de las aguas del Pacífico oriental cercanas o superiores a la media, que traerán como consecuencia que la temperatura de las aguas se mantenga ligeramente por encima de la media (y en niveles neutros del ENOS) en la parte centrooriental de la cuenca, la que mejor representa el fenómeno ENOS. Hacia finales de 2019, las posibilidades de que se produzca un episodio de El Niño aumentan ligeramente debido a la acumulación de calor en las partes central y centrooccidental del Pacífico. Esta hipótesis representa la media de las predicciones para los próximos seis meses, extraída del conjunto completo de los modelos considerados, apreciándose un cierto grado de desviación de la media de unos modelos a otros. Sobre la base de estas predicciones de los modelos y las opiniones de los expertos, se estima que la probabilidad de que se mantengan unas condiciones neutras del ENOS es de alrededor del 60 % para la temporada de septiembre a noviembre, mientras que la probabilidad de que se vuelva a formar un episodio de El Nino se sitúa en torno al 30 % y de que se forme un episodio de La Niña en aproximadamente el 10 %. Para la temporada de diciembre de 2019 a febrero de 2020, las probabilidades de que se den unas condiciones neutras se estiman en torno al 55 %, mientras que las de que se forme un episodio de El Niño son de alrededor del 35 % y las de que se forme un episodio de La Niña siguen estando en torno al 10 %.

Es importante tener en cuenta que El Niño y La Niña no son los únicos factores que condicionan las características climáticas a escala mundial, y que la intensidad del fenómeno ENOS no se corresponde sistemáticamente con la de los efectos. Por lo que se refiere a la escala regional, las proyecciones estacionales deberán tener en cuenta los efectos relativos tanto del estado del ENOS como de otros condicionantes climáticos pertinentes a escala local. Por ejemplo, se sabe que la temperatura de la superficie del océano Índico, del sureste del Pacífico y del Atlántico tropical influye también en el clima de las zonas terrestres adyacentes. A escala regional y local puede encontrarse información aplicable en las predicciones climáticas estacionales regionales o nacionales, tales como las elaboradas por los Centros Regionales sobre el Clima (CRC) de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), los Foros Regionales sobre la Evolución Probable del Clima (FREPC) y los Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales (SMHN).

En resumen:

  • Se han disipado las condiciones cercanas a las de un episodio de El Niño, o a un episodio débil de ese fenómeno, que se dieron en 2018/2019 y, actualmente, las condiciones del Pacífico tropical son neutras. 

  • De las predicciones de los modelos y las opiniones de los expertos se desprende que la probabilidad de que se den unas condiciones neutras de septiembre a noviembre de 2019 es de alrededor del 60 %, mientras que las probabilidades de que se forme un episodio de El Niño son de casi el 30 %. Para la temporada de diciembre de 2019 a febrero de 2020, las probabilidades de que se den unas condiciones neutras se reducen al 55 % y las de que se dé un episodio de El Niño aumentan ligeramente al 35 %.  

  • Durante los próximos seis meses lo más probable es que las temperaturas de la superficie del mar en las partes oriental y central del océano Pacífico tropical se mantengan entre 0,1 y 0,5 grados Celsius por encima de la media. 

  • A lo largo de los próximos meses existe tan solo una ligera probabilidad, del 10 %, de que se forme un episodio de La Niña.

Así pues, la situación del ENOS seguirá vigilándose de cerca. Durante los próximos meses, los expertos en predicción climática seguirán facilitando periódicamente interpretaciones más detalladas de las fluctuaciones del clima regional, que comunicarán los Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales.

OMM