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Lo que nos cuentan los abejorros sobre la próxima gran extinción

Gracias a estos insectos, investigadores de la Universidad de Ottawa han desarrollado una técnica para predecir el impacto del cambio climático en el riesgo de extinción de especies

Foto: Antoine Morin

 Bombus Impatiens

Aún recuerdo el día en que por primera vez observé un abejorro y le dije a mi abuelo: "¡Mira, una abeja gigante peluda!". Hoy me entristece pensar que algo que ha sido tan normal para tantos de nosotros, quizá sea algo excepcional para nuestros hijos. Y es que actualmente es mucho más difícil para los niños y para cualquiera, observar el pesado vuelo de estos robustos insectos, ya que los abejorros están disminuyendo drásticamente en América del Norte y Europa.

Es una de las conclusiones del reciente estudio titulado Climate change contributes to widespread declines among bumble bees across continents publicado recientemente en la revista Science. El trabajo, llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Ottawa descubrió que en el transcurso de una sola generación humana, la probabilidad de que una población de abejorros sobreviva en un lugar dado ha disminuido en más de un 30% en promedio. Los autores vinculan tanto este como otros procesos de extinción con el cambio climático actual, y afirman que se trata de procesos que comenzaron ya hace décadas.

En el transcurso de una sola generación humana, la probabilidad supervivencia para una población de abejorros ha disminuido en más de un 30%

"Sabemos desde hace tiempo que el cambio climático está relacionado con el creciente riesgo de extinción de muchas especies de animales en todo el mundo", afirma Peter Soroye del departamento de biología de la Universidad de Ottawa y autor principal del artículo."En este documento, ofrecemos una respuesta a las preguntas críticas sobre cómo y por qué esta ocurriendo esto. Encontramos que las extinciones de especies en ambos continentes están causadas por las oleadas cada vez más frecuentes de temperaturas más extremas. Estamos inmersos en el sexto evento de extinción masiva de la historia de la Tierra; la mayor y más rápida crisis mundial de biodiversidad desde que un meteorito puso fin a la era de los dinosaurios" añade.

La crisis de los polinizadores

"Los abejorros son los mejores polinizadores que tenemos en paisajes salvajes y los más efectivos para cultivos como el tomate, la calabaza y numerosos tipos de bayas", explica Soroye. "Nuestros resultados muestran que nos enfrentamos a un futuro con muchos menos abejorros y mucha menos diversidad, tanto a nivel de especies como en nuestros platos". De hecho los investigadores han descubierto que los abejorros se están extinguiendo a tasas equivalentes a las de las extinciones masivas que ya han tenido lugar en la Tierra. "Si esta pérdida de biodiversidad continúa a tal ritmo, muchas de estas especies podrían desaparecer para siempre en unas pocas décadas", advierte el biólogo.

Los abejorros se están extinguiendo a tasas equivalentes a las de las extinciones masivas que ya han tenido lugar en la Tierra

"Sabemos que esta crisis está totalmente impulsada por actividades humanas", continúa, "por lo que para detener esto, necesitamos desarrollar herramientas que nos digan dónde y por qué ocurrirán estas extinciones". Para ello los investigadores analizaron el aumento en la frecuencia de eventos realmente extremos de temperatura como olas de calor y sequías estableciendo los rangos que pueden resultar peligrosos para ciertos animales. Sabiendo que todas las especies presentan diferentes tolerancias de temperatura -lo que es demasiado caliente para algunos podría no serlo para otros- desarrollaron una nueva medición de la temperatura en relación a las especies estudiadas.

"Hemos creado una nueva forma de predecir las extinciones locales que se adapta a cada especie individualmente y nos da información, por ejemplo, de si el cambio climático está provocando temperaturas que exceden las que las abejas pueden soportar", explica el doctor Tim Newbold, del University College London.

Utilizando los datos de 66 especies diferentes de abejorros en América del Norte y Europa recolectadas durante un período de 115 años -1900/2015- los investigadores pudieron comprobar cómo las poblaciones de abejorros han cambiado al comparar donde las abejas se encuentran actualmente y donde solían hacerlo históricamente. "Descubrimos que las poblaciones estaban desapareciendo en áreas donde las temperaturas se habían vuelto más altas", comenta Soroye. "Utilizando nuestra nueva medición del cambio climático, pudimos predecir cambios tanto para especies individuales como para comunidades enteras de abejorros con una precisión sorprendentemente alta", añade.

Cómo afrontar las futuras crisis de biodiversidad

Si hay algo esperanzador en los resultados del trabajo de Soroye, es que este estudio no termina aquí. De hecho, abre las puertas a nuevos horizontes de investigación para rastrear los niveles de extinción de otras especies de reptiles, aves y mamíferos. "Quizás el elemento más emocionante es que desarrollamos un método para predecir el riesgo de extinción que funciona muy bien para los abejorros y en teoría podría aplicarse universalmente a otros organismos", indica el autor. "Con una herramienta predictiva como esta, esperamos identificar áreas donde las acciones de conservación serían críticas para detener la pérdida de biodiversidad".

"Predecir por qué los abejorros y otras especies se están extinguiendo en un momento de rápido cambio climático causado por el hombre podría ayudarnos a prevenir la extinción a la que nos enfrentamos durante este siglo XXI", comenta el doctor Jeremy Kerr, profesor en la Universidad de Ottawa.

"Este trabajo también ofrece esperanza ya que deja entrever las formas en que podríamos paliar el efecto del cambio climático sobre estos y otros organismos, como mantener hábitats que ofrecen refugio, tales como árboles, arbustos o estructuras que podrían permitir que las abejas se refugien del calor" añade Kerr. "En última instancia, debemos abordar el cambio climático en sí mismo y todas las medidas que tomemos para reducir las emisiones ayudarán. Nos conviene hacerlo. Y cuanto antes, mejor," sentencia rotundo.

Fuente:  Héctor Rodríguez